Romeria de Sallurtegui (II) - salvatierra-agurain

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Romeria de Sallurtegui (II)

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EL BOLLO DE PASCUA O “RONZAPIL”

Hasta el siglo XIX la Iglesia prohibía consumir durante la Semana Santa carne y derivados de animales, incluso leche y huevos. Solamente a partir del XX se admitió la leche, derivados y huevos.

Hay que recordar que antaño en las casas de nuestros antepasados se consumían pocos huevos, incluso en los caseríos que tenían gallinas, ya que se reservaban para su venta. Se procuraba usar poco aceite de oliva, pues era caro, y se utilizaba la grasa de cerdo.


Antiguamente, hasta mediados de los 60 aproximadamente era costumbre en numerosos pueblos del País Vasco y también en Agurain que el lunes de Pascua las madrinas regalasen a sus ahijados un bollo de pan que en su interior tenía un chorizo y un huevo cocido, y por fuera con adornos grabados en su corteza.

Este bollo recibe varios nombres: “ronzapil”, “ranzopil”, “ranchopil” y según Baraibar “arronzopil”. Torta de harina de trigo, amasada con huevos, en la cual se deslíe la levadura, se cuece en el horno.

Procede del vocablo vascuence, no incluido en los léxicos euskaros, compuesto de “arronz” huevo y “opil” torta. “Arrontz persiste su “arronz-obi”. “Opil” torta se usa en el actual vascuence y ha dejado señales de su existencia en instrumentos muy importantes y antiguos. (Baraibar 1905).

Parece que su origen etimológico es el compuesto de “arrontza” (huevo), según el Diccionario de Azkue, “arrauna” en el dialecto alavés, según el Diccionario Landuchio, y la palabra “hobi”, “obi” (hoyo)

Baraibar la citaba como “ronzapil” también en Dulantzi y como “Ranchopil” en Ozaeta.



En el Vocabulario navarro de J.M. Iribarren, aparecen las palabras “piperropil” y “piporropil”, como “bollo con pimientos” , esta misma palabra la cita Baraibar en el mismo sentido en los pueblos de Alava que lindan con Navarra y en la Montaña Alavesa.

También aparece en algunos pueblos de Barrundia y Gamboa como “arraultzopil” de “arrautz” (huevo) y “opil” (panecillo) aunque suele quedarse pronunciado en “rantzopil”.

En la actualidad se hacen para éste día industrialmente, sufragando los gastos alguna Sociedad Gastronómica o el Ayuntamiento que entrega unos vales canjeables a los niños para que acudan a la Misa de la Aurora.

El
paskopilla es un pan embutido con uno o varios huevos crudos o un trozo de chorizo, y que para su mayor prestancia puede llevar un baño superficial de huevo y algunos dibujos en la corteza. El alimento pascual posee una rica diversidad semántica en euskera: en Álava, por ejemplo, lo llaman ronzapil, ronzonpil, arrazobi o simplemente rosco. En Bizkaia mokotza, morrokotea, paskopilla o paskopille. En Gipuzkoa arrautz-opill, kaapaxue, karapaixo o iru-puntua (porque a veces se elabora con forma triangular en honor de la Santísima Trinidad). Morrodua o morrukua se denomina en Iparralde y en Navarra adar-opil, aitatxi-opil o amatxi-opil.

Pepe Lezea tocando el txistu en una romería.

ROMERIA DE LA TARDE AL CASERIO DE SALLURTI

En el año 1915 cita ésta romeria en su libro “Geografía General del País Vasco y Navarra. Su asistencia has sido más fuerte a partir de la posguerra;
Hacia 1940-1941 se reinstauró el rosario y la aurora por iniciativa del párroco Don Serafín Sáenz y de un devoto guarda forestal, apellidado Letona, acompañados y seguidos por un grupo de jóvenes de entonces, entre ellos Pepe Ibáñez de Opacua, Angel y Miguel Garagalza, y el txistulari Pepe Lezea, etc..

Los txistularis, hacia las tres y media de la tarde, se ponían en marcha desde enfrente de la capilla del antiguo hospital, iban tocando una biribilketa por la Calle Mayor hasta el Portal del Rey, de allí una vez salido del Casco Histórico, tomaban el Barrio de San Juan para seguir andando en dirección al caserío de Sallurtegui.

Pronto se animará el recorrido con los padres en compañía de sus hijos pequeños, cuadrillas de jóvenes, mozos y mozas que suben con el bollo y otras viandas preparadas para merendar en las cercanías del caserío.

Después, la gente interpretando canciones populares subían a la campa y en la era, delante de la antigua capilla y caserío, donde ya están los txistularis tocando jotas, fandangos y contradanzas se celebraba la animada romería.


Hace unos años se subía la imagen por unas horas, en plan de romería, antes se hacía el baile allí, pero en la actualidad se hace en la Plaza de Santa María.

Antes del anochecer se regresaba a la Villa, saltando y al corro con acompañamiento de marchas ejecutadas por los tamborileros hasta entrar en la vieja Agurain,  donde continuaba  el baile en la plaza, amenizado por un conjunto musical tocando música vasca y exótica con numerosa concurrencia de participantes, terminando la fiesta hacia las 12 de la noche.  


LA ERMITA DE SALLURTEGUI


Esta antigua ermita de Ntra. Sra. de Sallurtegui se halla en la actualidad como caserío de su nombre a unos dos kilómetros al sur de la Villa de Agurain, y fue la parroquia de un despoblado desaparecido o “mortuorio” abandonado posiblemente antes del siglo XVI.

Aparece documentalmente en el llamado “Voto de la Reja de San Millán” del año 1025, en el que pagaba una reja de hierro al monasterio de éste nombre cada año, apareciendo junto a la aldea de Hagurahin con quien comparte pago.

También lo encontramos como apellido en un documento de 1.087, “Señor Beila Garceia de Salurtegui”  y en el siglo XIII, como perteneciente al Arciprestazgo de Eguilaz.

En el año 1258 el rey Alfonso X el Sabio la donó junto a otras aldeas a Salvatierra.

Después ya no aparece como aldea, siendo confirmada su existencia sólo por las referencias a la ermita o sus “beatas”.



En el año 1846 estaban en bastante mal estado, estudiándose el restaurarla, pero las difíciles circunstancias del momento hicieron que se vendiera, junto con otras propiedades, como la ermita monasterial de Ula, o el hospital de la Magdalena (se venden entre los años 1835 y 1851, 47 fincas rústicas con 115 fanegas de terreno, además del hospital ya mencionado de la Magdalena, Ula, Sallurtegui, por 56.831 reales). Para pagar las deudas en que se estaba sumiendo el Ayuntamiento por las continuas luchas políticas y guerras carlistas; a pesar de ello en el Diccionario de P.Madoz aparece en el año 1849 como ermita, debido a que su información es anterior a su venta.

Subsisten la imagen gótica de la Virgen del siglo XIV aproximadamente y algunos restos en el edificio del caserío; restos de un arco románico tapiado y en su interior se aprecia la planta del edificio, rectangular con estrechamiento en la cabecera y un arco escarzado en lo que era el bajo coro y parte de una bóveda cañón con lunetos.


También se conserva frente al caserío una estela, de la Inmaculada, del siglo XVII, con una inscripción ilegible.

El mojón de Sallurtegui

A parte de todas estas tradiciones y romerías no hay que olvidar la piedra o mojón de Sallurtegui que se encuentra en este lugar a unos 10 metros de la ermita y que creemos que es digna de estudio y de ser conservada en un lugar más idóneo, dado que en la actualidad se encuentra junto a la chabola del perro, y que bien podía ser  en la renovada ermita de San Martín de Agurain enclavada dentro de las dependencias del Ayuntamiento.

Se trata de un mojón de un metro y medio de altura y con una Virgen labrada en su parte superior así como una serie de escrituras en latín en su parte baja, tal y como se ve en la foto y que  creemos debería ser estudiada con detenimiento por algún estudioso de la materia como Don Zoilo Calleja o por el profesor Goñi Echevarria o por algún técnico especializado.

También sabemos de otra escultura con una Virgen situada en una fuente no muy lejos de este lugar al que llaman la Fuente de Santa Marina y que también merece otro estudio.


EL CASERIO

El caserío fue edificado en el año 1725 con limosnas de lo devotos para que sirviese de hospedería a los peregrinos, y de habitación al ermitaño o la “serora” (nombre que recibían las mujeres que solteras estaban al cuidado material de ermitas o de Iglesias, popularmente “para vestir santos”) que moraban allí para cuidar la ermita y del aceite de su lámpara.

Esta ermita y un terreno en 1920 eran propiedad de los Sres. Ajuria y Urigoitia, de Araia y los atendían unos inquilinos apellidados Arechavaleta. Por esos años pasó por compra a una sociedad de Salvatierra formada por López de Heredia, Garagalza, Oquiñena y Grandes. Éstos a su vez, lo vendieron a la familia Quintana, moradores actuales.


OTRAS NOTICAS DE LA ERMITA

En los “Libros de Bautizados de la Parroquia de San Juan de Agurain, de su Libro Sacramental III, a partir de los folios 56, 57 hasta 75 de los años 1646 – 1653 encontramos varias veces como padrino al ermitaño o “pater” de Sallurtegui, éste se llamaba Francisco de Urrexóla.

Por estos años también encontramos como madrinas de bautizos a las “beatas” ó “seroras” de San Juan, en 1650 Francisca de Uralde: también encontramos algunas mandas testamentarias como una de Juliana Martínez de Ullibarri que le deja la mejor vaca que poseía, o como el sacerdote Lorenzo de Luzuriaga que solicitaba una casulla de la ermita para su mortaja, al tiempo que legaba otros objetos de culto.

Don Juan Francisco de Eulate y Santa Cruz, natural de Salvatierra, era hijo de Hipólito de Eulate y Felipa de Chinchetru y fue primer teniente de granaderos de infantería de la Guardia Española en el año 1733 colocó en la ermita de Sallurtegui una bandera tomada a los “moros” en Orán, en 1775 entró en la orden de Carlos III.

En 1795 encontramos que se arriendan por nueve años los terrenos de sembradura de la ermita a Manuel Pérez de Albeniz por una renta de dos fanegas y media de trigo al año, lo mismo encontramos en 1807.



Caserío de Sallurtegui

Este caserío se encuentra en las cercanías de la carretera que conduce a Opakua y Estella, en lugar elevado de fácil acceso.

Uno de los siete lugares que la Cofradía de Arriaga dona a Alfonso X el 18 de Agosto de 1258 es Sallurtegui.

Ha subsistido esta casa hasta nuestros días unida a la ermita, justamente al final de la loma que desde Opakua, con suave desnivel y rebasada la Aneja de Arrizala se aproxima a la Villa, desde donde se inicia el rápido descenso hasta el llano. Los caminos para acceder a la antigua ermita son firmes y amplios.

Como vigía en su atalaya, allí por siglos en la ermita ha estado Nuestra Señora de Sallurtegui presidiendo la vida religiosa y social de Salvatierra – Agurain siendo patrona de ella. La imagen de Nuestra Señora de Sallurtegui fue trasladada el siglo XIX a la capilla del hospital municipal de la Villa y cuando el edificio se destinó a otros servicios, con tal motivo se efectuó el traslado a la Iglesia de Santa María donde recibe culto.



Desde el siglo XIX, hacia le año 1840, la ermita se utiliza para usos agrícolas y ganaderos la zona de capilla, la parte baja a varias dependencias y cuadra y la parte de arriba para habitaciones y pajar.

La obra de fábrica, en las paredes, se ha construido con partes de piedra caliza labrada al uso y otras de mampostería con las mochetas y esquinales de piedra caliza labrada.   La estructura interior se compone de vigas, cuartones, tabla y armazón del tejado, con madera de roble, a dos aguas con amplio vuelo y la cubierta con teja curva.

La era se sitúa delante de la casa y limitando a su lado izquierdo, se ha construido amplio almacén para guardar los productos del campo y maquinaria.

El conjunto del edificio es el de una casa agrícola carente de ornato religioso y artístico.



CONCLUSION

La simbiosis de éstos elementos, festivos, religiosos, tradicionales, históricos ha hecho que el nombre y la patrona titular de un despoblado del que apenas tenemos noticias históricas haya aglutinado en una celebración a toda la población de la Villa de Salvatierra, que posiblemente la razón última de la desaparición de aquella aldea, a cusa de su pujanza económica y la seguridad que ofrecían sus murallas en el Medievo frente a la dependencia económica y la indefensión en que quedara la vieja aldea.   

BIBLIOGRAFIA
Micaela Portilla
Alberto González de Langarica
Jesús Ruiz de Larramendi

INFORMANTES
Pepe Ibáñez de Opacua
Félix Elizondo

FOTOGRAFIAS
Gerardo López de Guereñu
Don Antonio Lafuente
Jaso Ruiz de Alegría
Jesús Mari Garagalza
Roberto Eguino
Eva San Pedro
Kepa Ruiz de Eguino


 
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