Los Goxos de las Monjas - salvatierra-agurain

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Los Goxos de las Monjas

Monjas Clarisas de Agurain
Dulces de las Clarisas en la Parte Vieja Donostiarra
Turrones y mazapanes de las religiosas de Agurain se venden en la tienda de comercio justo de Kitzin en la Parte Vieja donostiarra.

    Cuenta Dorleta Unanue que es la responsable de la tienda de comercio justo Kitzin en la Calle Narrika de Donosti, gestionada por Cáritas, que están venga hacer pedidos.

 “Los dulces navideños de las Clarisas de Agurain están siendo un éxito total”, dice, “El año pasado contactamos con los de Kidenda de Bilbao que trabajaban estos productos que elaboraban las clarisas con panela y cacao de Ecuador. Ha sido tal la acogida que cada dos por tres estamos llamando al convento pidiendo más”.

 Es el primer año que la comunidad de Agurain manda sus turrones a la Parte Vieja ”No me imaginaba que iban a tener tanto éxito” dice la hermana Conchi desde el convento de la antigua Salvatierra.

 El primer pedido de Dorleta ya le pareció grande “Madre que ruborosa es esta mujer” me dije. Y llegaron más. Para ser el primer año se está vendiendo bonitamente.

  Al principio se pensó sólo en la tienda de la Parte Vieja, pero luego desde el txoko de comercio justo de Egia, ubicado en los bajos de la parroquia de María Reina se empezaron a pedir dulces, aclaran los voluntarios de Cooperación Internacional.

  En el éxito de los turrones ve la hermana Conchi “La mano de Dios”. “Yo le digo: nosotras hacemos y Tú vendes”. Y así está siendo, explica.


Nuestras hermanas en Ecuador nos mandan el cacao tostado y pelado y nosotras lo molemos

  Las religiosas afincadas en Alava ya colaboraban con la tienda de Comercio Justo de Bilbao y de Vitoria. “Tenemos hermanas en Ecuador que nos mandan el cacao, tostado y pelado. En la cocina del convento con la máquina de almendras lo molemos y hacemos polvo finito. A las trufas, al turrón de trufa..  a todo se le echa cacao de Ecuador. Y a los del comercio justo les compramos el azúcar de caña, con el que hacemos pastas y turrones”.

 En Agurain se cuida la materia prima y la elaboración y además le echan cariño, aunque no están llamadas a ser reposteras, dice Conchi. “Cuando has sido llamada a ser Clarisa es para ser una mujer consagrada a Dios. Y desde ahí intentamos vivirlo todo”.

   Pero a “Dios rogando y con el mazo dando”  Acabamos de hacer una obra tremenda en el convento. Se tuvo que vaciar todo y gracias a la repostería y a nuestros trabajos de confección vamos pagando.

  Las hermanas Clarisas de Ecuador y las de Agurain pertenecen a la misma comunidad. “Ellas dependen de la casa madre que es la nuestra". Aquí estamos 23 hermanas y allí 27, cuenta la hermana Conchi.

   La tradición de llevar huevos a las clarisas no se nota mucho en Agurain. “Soy del pueblo y de vez en cuando se escuchaba, sobre todo a la gente fuera que si alguien se casaba, se iba a llevar huevos a las clarisas para ver si hacía bueno, dice “Pero no era habitual”.

Todos los días bueno

  Reciben los huevos de forma ocasional “Pues muy bien” comenta. Para Conchi no hace falta que salga todos los días el sol, porque todos los días son buenos.

 “Cada día es el mejor que tenemos. Se trata de coger lo que se presenta. Cuando Jesús veía salir el sol decía: A ver si somos como mi Padre, que hace salir el sol para buenos y para malos”.

El convento está situado en el casco viejo de Agurain. “Ahí está la muralla y hemos tenido muchos problemas con ella para hacer la obra", explica la madre Conchi.

La imagen del pueblo ha cambiado. “Viniendo de Donosti la vista ha cambiado mucho con el arreglo de la muralla. Tiene un aspecto precioso".

 En San Sebastián venden trufas, turrón de yema, de trufa, polvorones, mazapanes y algunas otras cosillas dentro de los dulces de Navidad.

 Las hermanas han aprendido a ser reposteras. “Nos hemos ayudado de pasteleros y gente que elabora turrones, porque nuestro fuerte son los dulces de Navidad” explica la hermana Conchi . “Durante el año el goteo de gente que viene a comprar a nuestro convento es para adquirir pastas, trufas o rocas..”
 Tienen remanente y también trabajan por encargo “hay gente que recoge el pedido mediante agencia de transporte y hay quien viene a por ello cuando ya está preparado".

 Las Clarisas, religiosas de la caridad, son hermanas y se tratan como tales, aunque tienen una abadesa, ”A Santa Clara nuestra fundadora le pusieron un cargo y no quería saber nada de él, pero tuvo que aceptarlo. Hay una normativa pero con la peculiaridad de ser hermanass servidoras unas de otras".

Cristina Turrao Diario Vasco - Guipuzcoa

DULCES DE LAS CLARISAS DE SALVATIERRA EN LA TIENDA DE COMERCIO JUSTO DE CÁRITAS

La tienda de Comercio Justo que Cáritas tiene en la Parte Vieja donostiarra ofrece desde esta semana dulces navideños de las hermanas clarisas de Salvatierra. Y en vísperas de la Navidad, Cáritas Gipuzkoa nos anima a adquirir nuestros regalos en estas tiendas y nos recuerda que "un regalo de Comercio Justo es un regalo para todos". Además nos llama a no malgastar y hacer un uso responsable del dinero.

La tienda de Comercio Justo que Cáritas tiene en la Parte Vieja donostiarra ofrece desde esta semana dulces navideños de las hermanas clarisas de Agurain - Salvatierra. Turrones, polvorones y mazapanes, además de otros dulces típicos de estas monjas.

Y en vísperas de la Navidad, Cáritas Gipuzkoa nos anima a adquirir nuestros regalos en estas tiendas y nos recuerda que "un regalo de Comercio Justo es un regalo para todos".

 
Cáritas nos llama a no malgastar y  hacer un uso responsable del dinero
 

Además de no olvidarnos de los más desfavorecidos estos días, Cáritas Gipuzkoa nos invita a adquirir nuestros regalos en las tiendas de Comercio Justo. En ellas encontraremos no solo numerosas ideas para regalar, sino también alimentos, adornos para nuestro hogar, artesanía de diversas partes del mundo y otros artículos, entre los que se incluyen también nacimientos.

KITZIN, LA TIENDA DE COMERCIO JUSTO DE LA PARTE VIEJA DONOSTIARRA



En todo Gipuzkoa podemos encontrar tiendas y artículos de comercio justo y en  San Sebastián, la principal tienda de Comercio Justo es KITZIN, y está situada en la Calle Narrika, nº 19  de la Parte Vieja.


La feria Goxo Goxo abre cada año sus puestos en el centro de Vitoria para trasladar a los gasteiztarras y alaveseslos productos navideños de veinte comercios alaveses. Cuatro días para hacer acopio de comida y regalos para todos los gustos.


“Cuando la gente prueba nuestros productos siente la dulzura de Dios” “Los clientes buscan cosas distintas. Quieren algo que les sorprenda” “Los vitorianos son queseros, pero aún es difícil sacarles del Idiazabal” “Los que compran turrón para Navidad se lo acaban antes y vuelven a por más” “No puedes quedarte sentada. Tienes que salir a que te conozcan”

El puente se anticipa bueno en Alava, para que los alaveses, vitorianos y visitantes  puedan disfrutar de un poco de calor navideño de la mano de la tradicional feria Goxo Goxo. Desde hoy y hasta el lunes, una veintena de comercios alaveses instalarán sus puestos en la zona de la plaza de Correos y la calle Independencia para trasladar sus productos artesanos a la sexta edición de este encuentro comercial en la capital alavesa. Un escenario en el que los más golosos sabrán cuándo entran, pero no cuándo salen.


De todos los puestos que estarán presentes, uno de los que a buen seguro mayor atención acaparará será el de las hermanas Clarisas de Agurain. Ellas, evidentemente, no estarán presentes -son monjas de clausura- así que serán voluntarios los que se encargarán de vender los chocolates, mazapanes, turrones o trufas, entre otros manjares, que elaboran con un mimo especial y la colaboración de las hermanas misioneras que viven en Ecuador. “Las trufas, por ejemplo, gustan mucho porque ellas nos mandan el cacao tostado y pelado desde Ecuador y aquí lo molemos y añadimos al chocolate”, explica desde el convento aguraindarra una de las hermanas, Conchi Ruiz de Munain.


Los clientes que adquieran sus productos en Goxo Goxo tendrán el cielo ganado por partida doble, pues además de degustar sus dulces ayudarán a que las hermanas Clarisas puedan seguir pagando las obras del convento, que les están causando más de un quebradero de cabeza.


“Hemos tenido que arreglar el convento y nos hemos metido hasta las pestañas. Se ha disparado todo por las nubes, pero creo que Dios quiere que podamos pagar las obras vendiendo nuestros productos”, sostiene con una sonrisa esta hermana, consciente de que el cuidado con el que cocinan sus manjares -“con todo traído de los pueblos de por aquí”- les confiere un toque propio que no lo da la elaboración “en una fábrica”. “Los hacemos con todo el cariño y acordándonos de los que se los van a comer, para que sientan la dulzura de Dios”, sostiene Conchi Ruiz de Munain.


Menos divinos pero no por ello menos gloriosos son los quesos que pondrá sobre la mesa en Goxo Goxo Arturo Iglesias, de La casa de los quesos, durante los tres próximos días. Aunque en su establecimiento cuenta con nada menos que trescientos tipos diferentes de este producto, su puesto en la feria contará con casi setenta para hacer las delicias de los vitorianos más queseros, que son muchos. “Los vitorianos son muy queseros, aunque todavía es difícil sacarles del Idiazabal, y eso que lo vamos consiguiendo poco a poco y cada vez se lanzan más a probar otras denominaciones o quesos internacionales”, apunta Iglesias, que a buen seguro dejará alucinados a muchos de los que se acerquen a su txoko con la máquina Girolle, que transforma un pedazo de queso en una flor. Magia.


“Se clava en la máquina un queso suizo, el Tête de Moine, y por cada giro sale una flor. A la gente le llama muchísimo la atención”, asegura el responsable de La casa de los quesos gasteiztarra, que acude a Goxo Goxo por tercer año consecutivo y será víctima como pocos del frío -e incluso la nieve, según las previsiones- que azotará Vitoria durante este puente de la Constitución. “Otros meten un calefactor en la caseta pero yo no puedo para que no afecte a la temperatura de los quesos. Me toca chupar un frío de narices todos los años”, subraya sincero entre risas.

SALIR DE LA TIENDA
Teniendo en cuenta que todavía restan veinte días para Nochebuena, los alaveses que desde hoy se animen a comprar los productos culinarios de los comercios de Goxo Goxo van a tener que hacer una ardua labor de contrición para que chocolates, turrones y demás lleguen a la mesa familiar sanos y salvos en esa noche tan especial. “Muchos clientes vienen a comprar los turrones, por ejemplo, y dicen que los van a guardar para Navidad. Pero se los comen y tienen que volver a comprar más a los pocos días, señal de que les ha gustado. Cuando llegan estas fechas los vitorianos somos mucho más golosos que el resto del año”, asevera Álvaro Ortiz Murgia, maestro pastelero de La Peña Dulce y Chokoreeto, que además de polvorones, yemas, trufas, chocolate caliente o piruletas lucirá en sus estante dos de sus productos estrella: las tabletas de turrón en formato mini y las nubes de chocolate con las que ha cruzado fronteras y llegado hasta Japón.

“Son como los jamones rosas de siempre pero con sabor de chocolate negro o blanco. Vendimos unas unidades a Japón a través de un contacto al que distribuimos trufas y les gustaron mucho”, expone Álvaro Ortiz, que acudirá a Goxo Goxo consciente de que en estos tiempos “siempre es bueno sacar tu producto a la calle y acercarte a otro tipo de clientela que no te conoce o no entra a tu tienda habitualmente”.


Un objetivo que comparte con otros asistentes a la feria de la calle Independencia y la plaza de Correos, organizada por la Federación Alavesa de Comercio. “A las tiendas la feria nos viene muy bien. La nuestra, por ejemplo, está en pleno centro de la ciudad, pero como Vitoria la están desertizando completamente tengo que salir a que la gente me conozca. Cada vez viene menos gente al centro, así que tienes que salir tú. No me puedo quedar sentada en mi local tal y como están los tiempos, aunque en Goxo Goxo yo tengo el puesto a cincuenta metros de mi tienda”, argumenta Elena Entrialgo, de la perfumería Ibarrondo. Y es que no sólo de dulces vive Goxo Goxo.

En su caso, Ibarrondo acudirá a la feria con un objetivo diáfano, promocionar su producto estrella: el agua blanca de Vitoria. “La creamos cuando cumplimos el sesenta aniversario, inspirada en el parque de La Florida”, explica Elena Entrialgo sobre una fragancia elaborada por el perfumista Jimmy Boyd con un diseño del reconocido artista gasteiztarra -y a la sazón hermano de Elena- Mauro Entrialgo. “El año pasado participamos en la feria por primera vez y gustó muchísimo. Me gusta el ambiente que se genera. En vez de Vitoria parecía el mercado de Nuremberg”, rememora Elena, aunque no alemanes, sino alaveses, son los veinte comercios que participan en la feria.

“La gente tiene ganas de cosas distintas, de comprar en entornos distintos, así que la mayoría se lleva un chasco cuando les dices que la feria sólo va a estar cuatro días. Te piden que te quedes hasta Navidad”, sostiene finalmente Bienvi Batanete, de Delicatessen La Blanca, sobre su experiencia del pasado año. En esta edición hace doblete, además, con Licores La Blanca, formando una pareja de casetas en la feria con productos dulces, como mermeladas de todo tipo y condición “tenemos de manzana, canela y nuez, de melocotón, ron y almendras o los chocolates con pétalos de flores” además de delicias saladas como vinagres especiales, bonito del norte y otras sorpresas.

Bienvi Batanete lamenta que, pese a ser la quinta edición, “la gente se encuentra la feria mientras pasea más que ir directamente a ella”, y por eso toca adaptarse a las circunstancias y vender “productos más bien baratos y sobre todo que no pesen ni sean muy grandes, porque si no te dicen que no quieren meterlo en el bolso o llevarlo en el tranvía hasta casa”. Con el temor común a que la nieve haga acto de presencia, los comerciantes alaveses poblarán un año más la feria Goxo Goxo para adelantar la Navidad a los gasteiztarras.

LA CIFRA LOS DATOS

Feria. Goxo Goxo, organizado por la Federación de Comercio de Álava, cumple este año su sexta edición concentrando a una veintena de comercios alaveses en el centro de la ciudad para vender sus productos.
Horario. La feria abre sus puertas esta tarde a las 18.00 horas hasta las 21.30 horas. Sábado y domingo estará abierta de 12.00 a 14.30 horas y de 18.00 a 21.30 horas, y el lunes, último día, sólo en horario de mañana.
Comercios del año 2014

Los establecimientos alaveses que contarán con puestos en la feria son los siguientes: Oleoteca Gourmet La Chinata, Licores La Blanca, Librería-Papelería Ayala, Quesos Izoria, Intermelos, Delicias, Autoservicio Lucerito, La Peña Dulce y Chokoreeto, El olivo de Luarca, Paté Artesano Imuru, Delicatessen La Blanca, La Guinda, Corre 34 Delicatessen, Pan San Prudencio, Hermanas Clarisas, La casa de los quesos, Pastelería Araia, Ibarrondo y Librería Anegón.

DAVID ORTEGA. ALEX LARRETXI
 
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