Historia de la Cerámica Alavesa - salvatierra-agurain

Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Historia de la Cerámica Alavesa

Fábricas Desaparecidas > Cerámica Alavesa


Historia de la “CERÁMICA ALAVESA”


Kepa RUIZ DE EGUINO


La firma “ CERÁMICA ALAVESA” fue creada en 1912 en Salvatierra por D. Dimas UGARTE MERINO, su cuñado D. Vidal SANZ ECHEVARRÍA y un pequeño grupo de familiares y amigos.



D. Dimas Ugarte era un salvaterrano emprendedor que, entre otras sociedades, fundó Cementos Porland de Olazagutía (fue su director y su presidente), empresa indirectamente surgida por la fábrica de harinas que tenía en Araya su padre D. Eduardo UGARTE URIGOITIA. La Cerámica desde su inicio se dedicó a la fabricación de azulejos y tras unos años como director de la misma, a D. Dimas le sucedió su hijo D. José UGARTE BERRAONDO.



Pepe UGARTE, “UGA” como firmaba, era un artista caprichoso, con una desahogada situación económica, por lo que su obra no es muy numerosa, sin perjuicio de que los azulejos artísticos de la Cerámica saliesen o pasasen por sus manos, así como otras piezas propiedad, hoy en día, de amigos o de familiares.


Se le recuerda en vacaciones estivales junto a Obdulio LÓPEZ DE URALDE (a quien, con frecuencia, había tenido que ir a rescatar a media mañana de la fonda ) en una gran mesa, sobre los azulejos de primera cocción, “bizcochos”, dibujando Obdulio una especie de cordoncitos de barro (más o menos como el plomo de las vidrieras) para delimitar las zonas a rellenar con esmalte y concretar con mi tío los colores que éste debía obtener.


Obdulio fue también quien diseñó un chalet de estilo vasco, que posteriormente ha sido arrollado por un bloque de viviendas, que D. Dimas construyó en Salvatierra y que fue bautizado como “Villa Marisol” en honor a su nieta. Este chalet estaba lleno de detalles de cerámica desde el exterior hasta, en especial, al interior en cuyo comedor se reproducía un caserío guipuzcoano de su propiedad. En la actualidad esta reproducción se halla en los locales de la Caja Vital en la calle Independencia de Vitoria – Gasteiz.

Se cuenta que una ocasión cuando proyectó dicho chalet en Agurain un primo suyo que era arquitecto llamado José Luis y le requirió a éste  -ya acreditado dibujante- para que le ayudara. José Luis le dijo: “Ya me echarás un cable...? Y Obdulio, no menos atento con su pariente que con cualquiera otra persona, accedió, hasta madrugar mucho más de lo habitual en él. Quedaron citados para las once de la mañana. Le extrañó la hora al bueno del dibujante, que preguntó: “Pero ¿ya se ve a esa hora?.

También se cuenta que Obdulio era tranquilo, calmoso, cachazudo, de aire cansino, como indolente o abúlico. “Los que no se dan prisa – decía- nunca llegan tarde. Son los que llegan”.

Con vistas a su trabajo le gustaba mucho investigar sobre el pasado para recuperar tipos e indumentaria de otros tiempos.

Como para nada tenía prisa, tampoco para acostarse, ni para madrugar.

Otra de las anécdotas que se cuentan es que el día que había quedado con su primo José Luis para ver el proyecto del chalet de Agurain, al acostarse se ató una cuerda a uno de los pies, lanzándola luego por el balcón para que, convenido previamente con el sereno, éste le tirara de la cuerda a la hora convenida.



Mientras trabajó en Agurain dibujó algunos cuadros de la Villa como el titulado “Salvatierra (Alava)” oleo sobre lienzo de 60 x 75 cmts. propiedad de la Caja Vital donde se muestra una vista de la Iglesia de Santa María desde el Alto de la Nevera. Además de una perspectiva de las Viviendas del grupo “Marcos Sagasti” de Agurain.

En cuanto a los trabajos de cerámica, cuenta José Antonio García Diez, en su obra dedicada a Obdulio López de Uralde, en su Exposición Homenaje del año 1998, “Como las madrileñas figuras del Rafael Penagos, Obdulio crea el hombre amable, alegre y divertido en la narración simbólica, pero a diferencia de aquel recurre a la memoria del pueblo. Su inspiración surge de los moradores de las pequeñas aldeas.

Así lo refleja en la obra realizada con esmalte policromado sobre terracota. Buena muestra es el mural que podemos contemplar en la oficinas de la Caja Vital, realizado en 1936.



Como colofón recordamos la ya dispersa cerámica que se hallaba en el Restaurante “La Antonia” donde representó los míticos personajes, caracterizados por el buen comer: Baco, Noé, Pantagruel, Sancho Panza, Heliogábalo, Pepe Botella, Falstaff, Gambrinus, Gargantúa y Celedón. Que una una cosa es satisfacer el apetito y otra saciar el hambre.

Fuera de toda satisfacción estética, esta obra tuvo una enorme repercusión social. Las figuras pueden ser convencionales, sin embargo sorprende en ellas su redefinición, la precisión en la evocación literal de lo aparentemente más insignificante y el retrato naturalista que define las personalidades que denuncia.



Otro buen muestrario de las actividades de la Cerámica se encuentra en la casa que tenía mi abuela Doña Carmen UGARTE en la calle Mayor, en buena parte también diseñada por Obdulio y realizado por “UGA”, en especial la planta baja con suelos y paredes de azulejos, en la que destacan el salón, un estanque con angelotes y ranas como fuentes de agua, y un pequeño jardín, tan recogido que parece un patio andaluz. También son de destacar la escalera, el comedor con cuadros de José Arrúe y “UGA”, el cuarto de estar y el baño que muestran una excelente exposición de todo lo anterior. (Anexo 2)

(El testimonio anterior está recopilado por D. Vidal Sanz Yrazu Ugarte y ha sido obtenido de sus vivencias y conversaciones con sus mayores)



UNA OBRA DE ARTE, LAS CERAMICAS DEL DESAPARECIDO PARADOR “LA ANTONIA”

El arte ceramista alavés tuvo su época más brillante en los años 30 del pasado siglo cuando de la “Cerámica Alavesa de Salvatierra – Agurain” salieron obras de muy alta categoría y denotada expresión primorosa y menestral.

Muestras de ello podemos contemplarlas hoy día en varios chalés de la Ciudad Jardín, restaurante Casa paco, en el portal número 5 de la calle Florida, colegio de las Ursulinas, vestíbulo de las oficinas de la Caja Vital Kutxa, etc.. con diseños de aquél excepcional pintor y dibujante vitoriano que se llamó Obdulio López de Uralde Víllodas.

Mi recuerdo –pequeño en líneas pero más amplio gráficamente- voy a centrarlo en las importantes cerámicas que entre 1941 y 1978 enriquecieron el comedor del desaparecido parador “La Antonia” en el alto del Prado, recinto en donde cientos de parejas vitorianas tuvieron su banquete nupcial después de matrimoniarse “ por la iglesia” – como ahora se dice.

Siete cerámicas de grandes proporciones estaban incrustadas en sus paredes representando a legendarios personajes por sus más o menos inclinaciones al “comercio” o al “bebercio”.

Podían verse a tipos como a Celedón, Noé, el Dios Baco, Helogábalo, Falstaff, Gargantúa, Pantagruell, Pepe Botella, Sancho Panza y Gambrinus, elaboradas en la “Cerámica Alavesa de Salvatierra” y concebidos por la obra maestra de Obdulio López de Uralde.

Cerámicas y sus correspondientes protagonistas, a excepción de dos de ellas, se manifiestan en la actualidad en el Museo Gastonómico del Valle de Llodio, cedidas por la Diputación Foral. “El Dios Baco” está presente en el Hotel “El Caserón” de Armentia. “Gambrinus”, el legendario “rey de la cerveza” se halla en paradero desconocido aunque en manos particulares.

Las policromadas cerámicas fueron elaboradas en pequeños baldosines siguiendo la técnica caldeo-asiria sobre fondo de terracota y mate natural  en el paramento de ladrillos.


DEIA, 2 DE JUNIO DE 1988

LOS MURALES DE CERAMICA QUE ADORNARON "LA ANTONIA", ADQUIRIDOS POR LA DIPUTACION

OBRAS DEL PINTOR OBDULIO LOPEZ DE URALDE


Los cinco murales de cerámica, obras del pintor Obdulio López de Uralde, que adornaron el popular restaurante "La Antonia", derribado hace años para ordenar el tráfico de entrada a Gasteiz por Armentia, han sido recuperados por la Diputación y pasan a engrosar el patrimonio artístico alavés. La operación ha costado un millón doscientas mil pesetas.

El patrimonio artístico alavés se ha incrementado en los últimos días con la adquisición de varias cerámicas obras de Odulio López de Uralde.

Las cerámicas son cinco murales que formaron parte de la decoración del popular restaurante y "paradero" "La Antonia" derribado hace unos años para posibilitar la ordenación del tráfico en la entrada y salida de Vitoria por la N-1 hacia Miranda, cerca de Armentia.

Los cinco murales de cerámica eran propiedad de un vecino de la localidad de Rivabellos. La Diputación valoró las obras artísticas en un millón doscientas mil pesetas y llegó a un acuerdo con el propietario para permutar las cerámicas por un inmueble situado en la misma localidad, propiedad de la institución foral y valorado también en 1,2 millones.

El acuerdo alcanzado permite que las obras de López de Uralde pasen a engrosar el patrimonio artístico del territorio. En opinión del diputado general, Fernando Buesa, la operación de permuta, permite "enriquecer los fondos artísticos de la provincia, también con obras de artistas alaveses.

Obdulio López de Uralde y Villodas, nació en Vitoria en 1860 y murió en 1957. Se le consideró un dibujante por excelencia y sus carteles sirvieron varios años para anunciar las fiestas de Gasteiz. Fueron muy conocidos sus murales de cerámica, uno de los cuales se encuentra en el vestíbulo de la Caja Provincial, titulado "Fiestas de Galarreta", Sólo expuso en una ocasión, en 1940, una muestra de 20 cuadros, en la sala de la calle Olaguibel.

 
Copyright 2015. All rights reserved.
Regreso al contenido | Regreso al menu principal