Antiguos Ritos (I) - salvatierra-agurain

Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Antiguos Ritos (I)

Mitos y Leyendas

OSTUMBRES Y RITOS FUNERARIOS DE LA LLANADA DE ALAVA

Después del funeral, costumbre de los niños y niñas de Narvaja y Zalduendo. “La Caridad”.

En Narvaja (Alava)  a continuación de un funeral y entierro, a la puerta de la casa del difunto acudían los niños y niñas en edad escolar. Les acompañaba el maestro y en su visita les atendían con unos trozos de pan un poco de vino. Otro tanto hacían los mendigos de la zona. Estos se agrupaban y se acercaban al domicilio del finado, donde le obsequiaban con pan, queso y vino. A ésta conducta generosa se le llamaba “karidadea” -“caridad”.

A excepción del vino a las chicas y a los chicos, que no se les daba, lo señalado para Narvaja era igual para los de Zalduondo. Del ejercicio de ésta “caridad ó karidadea” diremos que ha sido común a muchos pueblos.

Recogido en Narvaja:
Miren García de Iturrospe Acedo (71 años) 28/Agosto de 1990.
En Zalduondo:
Blas Arratibel Ruiz de Alegria (71 años) 3/Feb. de 1977).


Además de ésta costumbre han existido una serie de costumbres en la mayoría de los pueblos y aldeas de Alava, el toque de campana, el cometido de amortajar, la noche en vela al finado, la conducción del cadáver camino a la iglesia y al cementerios, la ofrenda o comida que sigue al entierro, etc....


CONDUCCIÓN DEL CADÁVER

Los que se responsabilizaban de ésta labor eran cuatro o seis de los vecinos más próximos del difunto, sus familiares o vecinos, según costumbre local.

En Ullíbarria Arana, Alava, el cadáver lo llevaban entre cuatro vecinos, a quienes les correspondía por turno, turno que recibía el nombre de “renque” ó “a renque”.

En Ullibarri Arana (Valle Arana):
Petra Beltrán de Heredia (91 años – 10 Julio,1988).


LA DANZA EN LAS IGLESIAS (IBARGUREN)
En el pueblo de Ibarguren, existe la creencia o leyenda: "La danza en la Iglesias" según J. Miguel Barandiarán "El Mundo en la Mente del Pueblo Vasco" Tomo II, par. 114.

PIEDRAS VENERADAS
En Santa Cruz de Campezo existen unas piedras formando parte de una pared de huerto, de las cuales se dice que fueron traídas de los muros de una antigua ermita derruida. Hace mas de 50 años era costumbre entre los niños de aquel pueblo besarlas con mucho respeto, cuando pasaban cerca de aquel lugar. Lo mismo ocurría en la Iglesia de San Juan de Agurain en la parte de atrás donde se encontraba el Santo Sepulcro.

VIRTUDES ATRIBUIDAS A LAS CAMPANAS
Es creencia en Onraita, en la Sierra de Iturrieta, cerca de Agurain que, cuando la campana, después del toque, continúa resonando mucho tiempo, anuncia la muerte de algún vecino. Dicen: "La campana está triste, va a morir alguno".


TOQUES DE CAMPANA

TOQUE DE QUEDA.
  

Permaneció vigente hasta los años sesenta . Al anochecer se avisaba, desde la espadaña de la casa consistorial del cierre de las puertas mediante treinta y tres toques de campana, Tras el desmantelamiento de las murallas, los accesos en la Villa se realizaban por los Portales del Rey y el de Ula, y otros dos al Este y al Oeste, de los que uno de cada lado se cerraba a primera hora de la noche, o cuando las campanas del campanario de la torre de la Casa de la Villa tocaba "a queda" , que consistía en esas 33 campanadas que sonaban paulatinamente, y que los que querían entrar en ella, eran controlados por los celadores del Fielato de Arbitrios al servicio de la Villa.


TOQUE DE "A REBATO"

Entre los años 50 y 60 se suprimieron los fielatos y se derribaron las paredes que cerraban los cantones y portales, quedando libre la entrada por todos ellos, también enmudeció la campana de la Casa Fuerte de la Villa y ya únicamente se oía si toca "a rebato" por la desgracia de algún incendio.

La dicha campana, en caso de incendio en la localidad, anejas, caseríos o pueblos de la comarca, es la primera que anuncia el siniestro. Después la harán las de las parroquias con el fin de movilizar al vecindario para extinguir el fuego. La costumbre es tocar a rebato los toques con rapidez unos minutos, cesan unos minutos y se repiten y así varias veces hasta que acuden los vecinos y familiares, para recoger los materiales necesarios del almacén municipal para atajar el fuego.


Hay toque de contraseña para dar a conocer en el lugar donde se ha declarado el fuego. Tocado el repique al final, unos segundos después, se golpeaba el toque o señal y se repetía en esa forma. El número de campanadas que da a conocer la parroquia en cuyo distrito ocurre el incendio es el siguiente:

-   Parroquia de San Juan, una campanada.
-   Parroquia de Santa María, dos campanadas.
-   Parroquia de Alangua, tres campanadas.
-   Parroquia de Arrizala, cuatro campanadas.
-   Parroquia de Eguileor, cinco campanadas.
-   Parroquia de Opakua, seis campanadas.

Cuando el siniestro era fuera del término municipal, se realiza el toque de a rebato las veces que sean necesarios.



TOQUES DE CAMPANA EN LAS DEFUNCIONES

Las campanas se tañían antiguamente según la categoría del funeral, ya sea de primera, de segunda o de tercera, según relataba Jesús Ruiz de Larramendi

Si el funeral era de tercera se tocaba un repique de “a muerto”, en el de segunda dos y tres si era de primera, a sí hasta el funeral y durante la conducción al cementerio.

El repique se tocaba con las dos campanas mayores, manipulando las cadenas que mueven los badajos  para que peguen a las campanas, primero muy lentamente para ir aumentando el ritmo hasta llegar a causar el repicado Intenso con detalles de modulación para continuar retardando y terminar con el sonido de la campana de tono más bajo. Al repique se le conocía con el nombre de “tocar a muerto”.

Se tocaba inmediato al óbito si es de día, si ocurre de noche se anuncia la muerte con el repique o repiques a continuación del toque de la oración al amanecer, después del de la oración del mediodía ya al anochecer, así hasta que se enterraba el cadáver.

Este mismo toque se realizaba para anunciar el funeral media hora antes de la señalada y después del funeral, durante la conducción desde la casa hasta el cementerio a intervalos para llegar al cementerio del Santo Cristo del Humilladero para "dar tierra", hecho que se ve desde las torres de las dos parroquias.


Otro toque de campana se realizaba un cuarto de hora antes de dar comienzo el funeral, salían de la iglesia los monaguillos revestidos con sotana negra y pelliz blanco y en ese momento se iniciaba a toca la campana, bastante grande, que llevaba cada cual andando de prisa por la calle Mayor, cantón de Larrea, si era de San Juan por la antigua de San Martín y por la de Zapatari si era de Santa María, seguían tocando hasta llegar al pórtico de la iglesia.

Hoy en día, desde los años sesenta aproximadamente los toques de campana en los funerales se han reducido al toque de esquilones movidos por energía eléctrica para anunciar con media hora de antelación la celebración de dicho funeral.

Con motivo de la muerte de las niñas o niños antes de recibir la primera comunión, se tocaba "a mortachuelo", lo que se hacía golpeando el esquilón con el badajo a mano.


TOQUE DEL ÁNGELUS

En el toque de Oración o el Ángelus, se tocan 3 campanadas espaciadas a ritmo lento seguidas de 12 o algunas más pausadas, a la misma medida del espacio entre ellas. Se tocaba al amanecer en invierno, el resto del año un cuarto de hora anterior a la misa primera, a las 12 del mediodía y al anochecer. Se tocaba en las dos parroquias.

Esto toques de oración tenían gran trascendencia en la vida social como así consta en una acuerdo de la Corporación de 1918 que dice: "Que se retrase el toque del Ángelus, en lugar de tocar a las 12, se toque a la una oficial, pues las más de las personas, labradores y artesanos hacen su vida según el horario antiguo...para lo cual acuerdan dirigir la petición a los párrocos de las iglesias de la Villa.

En Agurain, el sacristán era también campanero y según cuenta J. Larramendi eran excelentes en el arte de la ejecución de los distintos toques y repiques, siendo excelentes y consumados campaneros Aniceto Lecea en la Parroquia de Santa María y Daniel Lafuente en la de San Juan.


Iglesia de Santa María de Agurain 1940, cuadro de Hombrados Oñatibia

Desde la Cruz de Mayo hasta la Cruz de Septiembre, se tocaba después de repique de la oración, la campana consagrada, que es de vuelta y también cuando amenaza tormenta. Durante la tormenta algunas familias antiguamente encendían el leño que había ardido la Noche Buena y otras las velas bendecidas el día de Candelas o de Semana Santa que los sacristanes repartían entre los feligreses.

ONJUROS
CONJURARSignifica algunas veces exorcizar. Conjurar nublados antes tormentas y demonios. “Esto se debe hace conforme al manual y no de otra manera”. Así define y aconseja Sebastián Cobarrubias en su “Tesoros de la Lengua Castellana” de 1611, el primer diccionario de la lengua, el sentido y modo de los conjuros.

Cuenta Antxon Aguirre en su libro “Supersticiones populares vascas” en la aparición del aparato eléctrico en lotananza, y con amenaza de tormenta de pedrisco, temiendo en los pueblos por la suerte de las cosechas hacían sonar las campanas – comenzando por las ermitas y sitios elevados, que era donde primero se divisaba el fenómeno, siendo imitadas acto seguido por las campanas parroquiales-, a la vez que el sacerdote salía a conjurar. En pago por éste servicio a ermitaños y sacristanes se efectuaba una “eska” o colecta dos veces al año, una por cada cosecha de maíz y trigo.

Hay que explicar que en la Edad Media se creía que el sonido de las campanas “cortaba” el aire, lo que provocaba la destrucción de las nubes que amenazaban el pedrisco sobre las cosechas.

Por otra parte, al estar situada en un templo, estar bendecida y poder tener una inscripción religiosa, se pensaba que sus efectos eran más efectivos.

En muchos pueblos de Euskal-Herria los sacerdotes estaban obligados a celebrar una misa diariamente, a cantar la salve al mediodía y a bendecir los campos y conjurar las tormentas entre las Santa Cruz de Mayo y la Santa Cruz de Septiembre.

Para comprender estas prácticas hay que tener en cuenta que el agricultor vivía atemorizado por la suerte de sus cosechas, entonces no había posibilidad de asegurar las cosechas como hoy en día, y el menor accidente podía ponerlas en peligro.

Ello nos da idea del temor que inspiraba la piedra, que podía arruinar en un momento la cosecha de todo el año y traer el hambre y la ruina al pueblo entero. Ni que decir tiene que han sido muchos los sacerdotes que murieron mientras conjuraban, y más aún los sacristanes a los estando volteando loas campanas les cayó un rayo. Sirva como estadística que en un periodo de treinta y tres años del siglo XVIII, el rayo cayó sobre trescientos ochenta y seis campanarios y mató a ciento veinte campanarios (Cabal, Constantino. La Mitología Asturiana).

TOQUE DEL “TENTENUBLO”

En algunos pueblos de la Llanada se creían libres de la tormenta, tocando las campanas, el toque del “tentenublo”.


Por ejemplo en el pueblo de Galarreta, disponen que “a renque” de los vecinos tengan obligación de “tañer la campanas cuando se vean nubladas” y a “acompañar a los curas a conjurar”.

Ritos Conjurantes


Hay varios ritos conjurantes en numerosos pueblos de Alava, las hogueras de la noche de  San Juan o las de San Juan Degollao en Agurain el “erre pui erre” en la noche del último día del Año, también pueden citarse el “Mayo”, tentenublo, también en Agurain y Aramaiona “levantan” un árbol al que llaman “chopo”.

CONJURO DEL TENTENUBLO

En algunos pueblos de la Llanada se creían libres de la tormenta, tocando las campanas, el toque del “tentenublo”. Se trata de un tañido especial y es propicio a hacer cantar a los que la oyen las acostumbradas letras de carácter conjurante y vienen a decir algo así:
“Tente nube, tente en ti, no caigas sobre mi. Si eres agua ven acá, si eres piedra vete allá. Guarda el pan, guarda el vino, guarda el campo que está florido”.                   

CONJUROS DE NARVAJA

En Narvaja supe cómo una mujer pedía  “agua para mis berzas”, pero cuando la lluvia se transformó en pedrisco, exclamó: “Esto (-el pedrisco) para todos”

Narbaxan jakin nuen emakume batek eskatzen zuela “Agua para mis berzas” edo “Ura nere azentzat”, baina euria harri bihurtu zenean, halaxe esan zuen: “Esto (-el pedrisco- para todos”  edo “Hau –harria- denontzat”.

Contado en Naravaja:
Miren García de Iturrospe Acedo 71 años (28/8/1990).


CONJUROS EN ZALDUONDO

En Zalduendo recuerdan a una mujer de edad, de nombre Martina, que salía a la puerta de la casa y conjuraba diciendo: “Agua para mis maíces y pedrisco para todos”

Zalduondon, Martina izeneko adin handiko emakume batez gogoratzen dira. Bere etxeko atarira atera eta hala egiten zuen konjuroa: “Agua para mis maíces y pedrisco para todos” hau da, “Ura nere artasoroentzat eta harria denentzat”.

Contado en Zalduendo:
Jesús Mª Pérez de Albeniz Chasco 53 años (1/03/1997).


ONJUROS EN ONRAITA

Una mujer de Onraita imploraba al grito de “Agua para mis maíces” mas cuando la lluvia dio paso al granizo no cesaba de vocear: “Que se reparta la caridad”. Caridad que en este caso se traduce en “pedrisco para todos”.

Onraitako emakume batek “Agua para mis maíces” edo euskaraz “Ura nere artasoroentzat” ohukatzen aritzen zen; baina euriak kazkabarra ekarri zuenean, berriz ere etengate oihuka, “Que se reparta la caridad (pedrisco para todos)”, euskaraz, “Bana dadila karitatea (harria) denen artean”.

Contado en Okariz:
Carmelo López de Heredia Mtz de Maturana 32 años (26 de Oct. 1997).



AL SANTO LE LAVAN LA CARA / SANTUARI AURPEGIA GARBITU

La ermita del cementerio de Zalduondo se halla bajo la advocación de San Adrián, y para pedir la lluvia de la que estaban necesitados los vecinos bajaban el Santo en rogativa al puente de Zubizabal y le levaban la cara en las aguas del río que ha dado nombre al puente.

Zalduondoko hilerrian aurkitzen den elizatxoak San Adrian du izena, eta nekazariak euri beharrean aurkitzen zirenean, ahuek, herritarrek, Santua Zubizabal izeneko zubira errogatiban jaisten zuten eta hemen, subían izena eman dion ibaiaren uretan aurpegia garbitzen zioten.

Contado en Zalduendo:
Ignacio Pérez de Arenaza, 71 años (22/02/1998).



POCA FE EN LA ROGATIVA / ERROGATIBAN SINESMEN GUTXI

Los labradores de Salvatierra-Agurain pedían a un sacerdote que implorase en rogativa la lluvia de la que se veían necesitados. Para ello se acercaron a la sacristía del templo, y el cura, asomándose a una ventana y después de mirar al cielo, les dijo: “Si queréis que hagamos la rogativa, la haremos, pero de lluvia no está”.

Aguraineko nekazariek apaizari behar beharrezkoa zitzaien euria egitearen aldeko errogatiba egiteko eskatzen zioten. Horretarako, elizaren sakristiara hurbidu eta apaiza leihoan agertuz, eta zerura begiratu eta gero, esan zien: “Errogatiba nahi baduzue, egingo dugu; baina euririk ez”.

De la misma forma nos contaron los labradores que estando de cura en Agurain Don Antonino, que era natural de Narvaja, un año que le pidieron para sacar la imagen de San Isidro para hacer rogativas para pedir la lluvia para los campos.

Don Antonio les contestó que “Si quereis que saquemos el santo, lo sacamos, pero no hay ni una nube, de llover no está”.

Por el contrario, también recuerdo que un año, no hace mucho, sacaron la imagen de San Isidro en procesión  para hacer rogativas y llovió al poco, se armó tal revuelo que ésta noticia apareció en los periódicos y en la televisión.  


Dibujo de Alangua de 1945 de Baroja

POCA FE EN LA ROGATIVA / ERROGATIBAN SINESMEN GUTXI

Los vecinos de Eguilaz se dirigieron al domicilio del cura D. Santiago para pedirle que hiciese la rogativa pidiendo lluvia. Al escuchar el deseo de los feligreses, el sacerdote exorcista les dijo: “Esperar un poco porque no hay todavía ninguna nube”.

Arabazo Egilaz herriskako biztanleak beren apaiz erretore zenaren estera joan ziren euriaren beharrean aurkitzen zirela esanez eta errogatiba ateratzeko eskatuz lehortea amaitu zedin.
Apaizak eske hau entzun ondoren, honela erantzun zien: “Itxaron, egin ezazue zerbait, lainorik ez baita oraindik ikusten”.

Contado en Araia
Jesús Auzmendi Arenaza 67 años (26 de Julio de 1996)


Tomado del libro: “Conjuros, no siempre ortodoxos” de Juan Garmendia Larrañaga.


BENDICION DE ANIMALES POR EL MAL DE LA RABIA

En muchos pueblos se bendecían los ganados y las personas contra el mal de la rabia. Así se sabe que en 1787 se reunió la Junta de Iturrieta “Para la Vendición de San Bernardo por rabia” y el mismo año pagó el pueblo de Contrasta en Alava, la cantidad de 77 reales y medio en concepto de limosna y  gasto del Padre Bernardo “que llegó al lugar para conjurar las ganaderías de Entzia sobre el perro rabioso”.

Esta costumbre estaba muy arraigada en Barria, Alava, donde había un convento de monjas muy famoso por las curas de la rabia.

En el Archivo de Agurain encontramos una cita en 1805 que dice: Que habiase operado saludable reacción y con motivo de haber andado un perro rabioso, se ordenó que viniese a bendecir los ganados el Padre confesor de Barria y se le pagase veintidós reales de gastos.


BARRIA / PROTECTORES DE LAS BRUJAS

Antiguamente y hoy en día en algunos pueblos de la montaña para evitar daños de brujas en las personas, ganado, etc.., suelen colocarse en las puertas de las habitaciones o de la cuadra, Evangelios de San Bernardo, traídos expresamente de Barría para éste fin.  

Contado en Apellániz:
Gerardo López de Guereñu


Una mujer de Apellaniz, a quien nombraban la “Hacedora” aparecía todos los días con el cuerpo arañado, sin saber cómo, ni quien le producía éste estropicio.

Habiendo ido a conjurar a Barría, no le volvió a sucederle semejante cosa.
(Oído en Apellaniz).


FE Y CREENCIAS RELIGIOSAS

Desde tiempo inmemorial y siendo nota destaca de éste pueblo su fe y creencias religiosas, escribía José María Azcarraga, era de ordenanza con asistencia obligatoria acudir en tiempos de Letanías en los tres días que preceden a la Ascensión del Señor y llevando la cera necesaria, para impetrar del Altísimo las lluvias necesarias para el campo y la conservación del ganado libre de toda enfermedad.

Todos los años desde remota antigüedad, se traía el agua de San Gregorio Ostiense de Navarra para bendecir los campos y cuando había plaga de ratones u otras enfermedades, era traída procesionalmente la cabeza de dicho santo y recibida en el límite jurisdiccional por la Comisión de beneficiados que acompañaban la reliquia por Salvatierra y sus cuatro anejas, en el Archivo de Agurain existe  un recibo del año 1773 con los gastos habidos por el traslado de la cabeza de San Gregorio y que dice así:

Limosna dada al Abad de San Gregorio, 301 reales y 6 maravedíes, gastos en casa de Joaquin Abad 156 reales, gastos de criados y cabalgaduras 135 reales, por la misa 4 reales y 8 para sacristanes y monaguillos, al que acompañó desde Contrasta 4 reales, a Luis, Alguacil, dos días y medio 10 reales, al Comisionado de Amescoa 15 reales.


SAN GREGORIO OSTIENSE

Según la tradición San Gregorio era obispo de Ostia en Italia y vino al reino de Navarra en el año 1039, reinando Don Garcia. Se cuenta que en aquellos años había una gran plaga de langostas que asolaba la Rioja, Alava y Navarra y el viejo reino pirenaico envió tres embajadores al Papa Benedicto IX.

El Papa designó a San Gregorio como mensajero suyo y fue de éste modo con sus oraciones y bendiciones de éste santo desapareció aquella nube de insectos que había traído la ruina a cientos de hogares desde Urbasa y Andía hasta el Ebro.
San Gregorio murió en Logroño en al año 1044.

Cumpliendo sus deseos, se colocó su cuerpo sobre un caballo. Allí donde la caballería cayera por tercera vez, allí le debían enterrar. Esto ocurrió en el alto de Piñalba, junto a la ermita de San Salvador, paraje que hoy ocupa la basílica de San Gregorio.

De fama insospechada en todo el entorno, hoy todavía son cientas las personas que acuden a este apartado paraje a orar. Es devoción el coger agua pasada por la “cabeza de San Gregorio” y llevarla a los campos para protegerlos de las plagas. La fé en San Gregorio llegó a tener tal dimensión que en 1757 se llevó esa cabeza de plata hasta los campos de Aragón, Andalucia, Levante y Extremadura. De ahí ese refrán que dice “Andas más que la cabeza de San Gregorio”.


RODEOS BENEFICOS A ERMITAS

De la práctica de rodear las ermitas, es creencia en varios lugares de nuestra zona.

Es creencia bastante difundida entre los devotos de San Vítor de Gauna que , si dan tres vueltas alrededor de la ermita del Santo, rezando en cada una un Padrenuestro, se quita el dolor de cabeza.

Dado lo áspero del lugar , es harto difícil rodear la ermita.

En Onraita (Alava) dicen que al sacar en procesión la imagen de un Santo, debe rodearse completamente la iglesia donde se le venera, a fin de que sea eficaz la oración.


DICHOS Y CRENCIAS SOBRE LA LLUVIA

CREENCIAS  SOBRE LA LLUVIA EN OPACUA

Cuando se hecha la leña al fuego y empieza a quemarse, a veces salen como unos chorros de gas que parecen una válvula que estuviera deshinchándose, entonces se pone delante la tenaza o la pala y si se humedece es que va a llover.

Cuando aparecen las arañas por la casa, de esas grandes, es que va a llover mucho.

Cielo empedrado a los dos días mojado.

Contado por:
Alvaro Ruiz de Gordoa  en 1982 en Opakua




ROMERIA A SAN ELIAS (Araotz –Narvaja –Larrea)


Cuando el destino de las tradiciones y las costumbres viene siendo la desaparecer, escribe José Antonio Gil, en su libro sobre Barria, conforme van pasando los años, hay quienes se oponen, y con imperiosa razón, a ver ese drástico final, preocupándose de que sea la juventud la que tome el importante relevo cultural.


Una tradición que hoy en día se conserva, consiste en dirigirse desde Larrea y Narava a San Elías, ermita ubicada en el interior de una cueva muy próxima al guipuzcoano barrio de Araotz. En época de sequías se realizan rogativas para solicitar la lluvia.

El camino que se recorre conserva parte del trazado antiguo, con sus losas y piedras características de aquellos tiempos.


CORTEZA TERRESTRE / LAS MONTAÑAS CAMBIAN

También se habla de movimientos en la corteza terrestre. Los ancianos de Agurain contaron a Adán de Yarza en 1845 que los campanarios de los pueblos comarcales, especialmente el de Audicana, que hoy se divisan, antes quedaban ocultos.

La tierra no es inmóvil; unas comarcas se levantan y otras bajan, muchas montañas crecen a modo de seres vivientes.

El geólogo don Ramón Adán de Yarza, en su obra “Descripción física y geológica de Alava (Madrid, 1885), dice: “Los ancianos de Salvatierra aseguran que desde su villa divisan hoy los campanarios de algunos pueblos cercanos, notoriamente el de Audicana, que antes les ocultaban las colinas intermedias” Añade que, según referencias publicadas en las Actas de la Sociedad Española de Historia Natural , en 1847, los vecinos de Salvatierra descubrían escasamente desde ese punto la veleta del campanario de Zalduondo, en tanto veintiséis años más tarde percibían el conjunto de la población.

Ramón Adán de Yarza – Descripción física y geológica de Alava (1847-1885).

La aldea de Agurain en año 1000, rodeada por el Zadorra y con la ermita de San Martín en lo más alto.
Dibujo de J.M. Landa.

TERREMOTOS

En Euskal Herria han sido casi siempre inapreciables en las últimas centurias.  Hay, no obstante, leyendas que aluden a ellos en la antigüedad. Así por el ejemplo dicen que existió hace muchos años un caudaloso río en la ladera septentrional de la Sierra de Urbasa, que se unía con el Burunda atravesando el valle homónimo. Pero que un día se secó y durante toda la semana siguiente se escucharon extraños ruidos subterráneos.

Pasado ese tiempo ahora en la ladera meridional de la citada Sierra, brotaría el río Urederra.

Otros movimientos sísmicos, que tal vez cambiaron la configuración del paisaje, parece que se produjeron, hace milenios en la zona central de Alava, en los alrededores de donde están hoy emplazadas Agurain y Gasteiz.

Tomado del libro:
“Navarra encantada” de José Dueso.



LEYENDAS DE LA MITOLOGÍA VASCA: EL ARBOL  /  EUSKAL HERRIKO MITOLOGIAREN JAGOLEA ZUHAITZA        

Zuhaitzak euskal mitologiaren osagi izan dira betidanik. Hainbat ohitura eta kondaira zuhaitzean errotu dira eta beren adarren bidez hedatu. Sentipen sakonak piztu ditu, bere izaera sakratua gizakiongana luzatu du, bizipen mistikoak sustatu ditu eta, naretasun osoz, euskaldunon bizipenen lekuko bihurtu da.

Zuhaitzen bizitzak  gizakiaren  bizitza gainditu egiten du, eta beren gerizpean erabakiren bat hartzera esertzen diren gizon-emakumeei belarrira hitz egiten dieten jakintsutzat hartzen dira. Elementu guztiak dituzte barnean: ura zainetan eta sua materian. Oinak lurrean dituzte eta lurra dute elikagai, baina adarrak arnasa hartu nahian zerurantz luzatzen dituzte. Bizitzaren funtsa, jainkoaren eta gizakion arteko lotura dira. Zuhaitzarengan denborak eta espazioak izaera sakratua hartzen dute. Eta mundua biraka dabil haren eraginez.

Antzinako kondaira batek dioskunez, zuhaitzak beren kabuz baserrietarra joaten ziren erre zitzaten, emakume bat zuhaitz baten adarren artean harrapatuta geratu zen arte. Horregatik, “hobe litzateke gehiago etorriko ez balira” esan omen zuen honek berekiko eta, hala, orduz geroztik gizakiak mendira joan behar izan du egur bila.

Antzina, adineko euskaldunak batzarrean zuhaitz inguruan biltzen ziren, zuhaitzaren jakinduria eta arbasoen pentsamenduen ezaugarri sinbolikoak bereganatu nahian. Zuhaitzaren gerizpean  esandako hitzek izaera sakratua zuten; horregatik, batzarrak, hitz-emateak eta justicia kontuak zuhaitzen babesean egiten ziren.


ÁRBOLES SAGRADOS /  ÁRBOLES SINGULARES


TESTIGOS DE LA VIDA

Los árboles son los seres vivos más grandes y viejos del planeta. Algunos brotaron hace más de mil años. Por eso desde siempre ha existido un culto a éstos seres. Algunos son auténticas leyendas vivas . Bajo la sombra de algunos de ellos se ha legislado históricamente o se han celebrado juntas y asambleas. Otros (como el de Haritzeder, en Entzia) sirvieron como mojones o para marcar fronteras históricas, otros para celebrar misteriosos ritos sagrados o realizar mágicas curaciones. Allí donde hay árboles, hay vida, la propia y la que cobijan.

El fresno de Santa Teodosia, árbol singular, al fondo el crucero de piedra

Desde hace milenios, en muchas de las culturas que se han desarrollado sobre zonas boscosas, determinados árboles se convirtieron en símbolos con contenidos mágicos, religiosos e históricos. De ellos son ejemplos la encina del santuario de Arceniega, el árbol Malato, en Luyando o el famoso y venerado árbol de Guernica.

En nuestro entorno próximo, los únicos parajes donde todavía podemos contemplar algunos ejemplares centenarios, además de los fresnos de Santa Teodosia, el robledal de Zalduondo,el Robledo de Munain, el de Mezquia y la Desa en San Vicente de Arana. En el de Munain  subsiste un grupo de colosales robles pedunculados (Quercus robar) mientras que en el de San Vicente se hallan unos cuantos robles carrasqueños (Quercus faginea) con un tamaño y porte dignos de admiración, como los Zalduondo.

TEJO  (Taxus baccata)

Especie forestal de la Vasconia húmeda, pero que se encuentra en muchas zonas montañosas del área occidental . En euskera recibe el nombre de “agin”. El tejo es una de las especies mas emblemáticas y simbólicas de nuestra tierra. Puede llegar a vivir más de mil años. Venerado por los vascos desde la antigüedad, formaba parte de alguno de sus rituales. Su frecuente presencia en cementerios e iglesias ha permitido perpetuar ese halo de misterio y sacralidad que envuelve lo relacionado con esta especie. Antiguamente era habitual encontrarlo en las plazas de algunos pueblo para presidir el concejo abierto, esto es aplicable también a la encina y al roble.  

Bien conocida es la elevada toxicidad de toda la planta, a excepción del arillo carnoso que envuelve a la semilla. De hecho los antiguos vascones, así como otros pueblo guerreros utilizaban las semillas como veneno para suicidarse cuando se encontraban acorralados por el enemigo o presos.

Sus propiedades curativas y abortivas fueron conocidas por los vascos en la antigüedad. Su madera ha sido muy apreciada desde muy antiguo por ser tenaz, resistente y flexible para hacer arcos, el artefacto más antiguo conocido es una lanza de tejo del paleolíco.


LA LEYENDA DEL TEJO

uenta una leyenda que sólo puede haber un tejo por cada cementerio. ¿La razón? Cada raíz entraría en la boca de un cadáver y el árbol iría recibiendo de ese modo los secretos jamás narrados por los difuntos. En los días de viento, el tejo se deshace de sus secretos a través de la brisa.


El tejo fue un árbol sagrado para los Celtas. Los druidas con sus ramas hacían bastones “mágicos” y con palillos de tejo adivinaban el futuro.

La llegada del cristianismo no cambió esta aura mística del tejo, y construyeron sus ermitas, iglesias y cementerios al lado de tejos que ya habían sido sagrados para los Celtas. Por eso la leyenda cuenta que las raíces de los tejos, llegan a las bocas de los cadáveres, simbolizando la vida en la boca de la muerte.

“El ciprés también buscaba los enterramientos. Es como si nuestros ancestros les dieran de beber sus conocimientos. El tejo encarna a todo los antepasados, ancestros de nuestro pueblo que han sido “devorados” por un árbol que les representa y da sentido a su muerte”. “Es la memoria viva del lugar”. El más antiguo de Agurain es el tejo del Colegio de las monjas del Barrio de San Jorge,  en la vecina Antoñana existe un tejo considerado singular, así como en Apellaniz en el bosque de Izkiz existe un conjunto de tejos bastante numeroso con algún ejemplar que supera los 5 metros de perímetro troncal, también declarados singulares de Euskadi.


LOS TEJOS DE IZKIZ (EL AGINAL)

Cerca del pueblo de Apellániz existe un conjunto de tejos bastante numeroso con algún pie que supera los cinco metros de perímetro troncal y más de 20 ejemplares con más de 2 metros de perímetro. Un hacer opalus que se encuentra junto a ellos posee un perímetro de 2,10 metros y algún acebo supera el metro.


CASTAÑO DE APELLANIZ (GAZTAINONDOA
)


Se  encuentra éste castaño detrás del caserío nº 5 del Barrio de Bengara en Apellaniz, en una campa abandonada justo antes de la barrera de acceso al monte, cerca existen algunos castaños de grandes dimensiones en buenas condiciones.

Motivo de singularidad: Su tamaño, aunque está prácticamente muerto se mantiene en pie . De la base del tronco surgen dos injertos vivos, aunque de escaso tamaño. Es una pena que éste tipo de árboles desparezca por desidia. Este en concreto, es el de mayor perímetro medido de la Comunidad Autónoma Vasca y fue incendiado por algún desaprensivo en la primavera de 1988, estuvo ardiendo varios días.



EL HAYA     (Fagus sylvatica)


El haya es un árbol de porte elevado, que alcanza los 30 metros de altura, incluso los 40 mts. Tiene el tronco recto, revestido por una corteza lisa y de color grisáceo. Su copa es densa. El haya requiere para su desarrollo  una temperatura fresca y ambientes húmedos, con nieblas frecuentes, que le han dado a nuestros hayedos un aspecto misterioso tenebroso y lúgubre, que Antonio Machado reflejó en versos como éste:


      “Las hayas son la leyenda.
      Alguien, en las viejas hayas
      leía una historia horrenda
      de crímenes y batallas
      ¿Quién ha visto sin temblar
       un hayedo en un pinar?”             


LA LEYENDA DE FAGOMARI  (MARI DEL HAYA)

“Mari era una muchacha que cuidaba sus ovejas en el monte durante el verano. Un joven seminarista pasó por Intzezelai y allí conversó con Mari. Al despedirse, se dieron la palabra de volver a verse en el mismo lugar el 24 de Diciembre.
Mari subió al monte el día señalado; pero no el seminarista. Aquella aguardó debajo de una corpulenta haya durante días. Una tempestad de nieve sobrevino y allí yerta de frío y de desamparo, murió la desdichada joven. De su nombre tomó el suyo el haya.

José Miguel Barandiaran
Diccionario Ilustrado de la Mitología Vasca.


En Entzia – Urbasa existe un gran bosque de hayas y es en la parte alta de la Sierra es donde se encuentran ejemplares notables de gran envergadura.


EL FRESNO DE SANTA TEODOSIA

Las fresnedas han desaparecido bajo la presión de los asentamientos humanos y de la actividad agrícola y ganadera. Pero quedan supervivientes solitarios. Situado en el alto del Puerto, en Iturrieta a unos 1.060 mts. De altitud, Santa Teodosia ha sido hito importante de viejas rutas comerciales. Tuvo hospedería y ermitaño, y aún conserva su cofradía. El primitivo templo se quemó en 1697, y unos años después fue reemplazado por el actual. Para dar abrigo y protección a la nueva ermita, se plantó un grupo de fresnos. En la actualidad lo forman  13 árboles de distintas edades y tamaños, algunos jóvenes, otros ya centenarios.

El fresno de Santa Teodosia protege su ermita y es símbolo del Valle Arana y de los montes de Iturrieta, en plena Sierra de Entzia.

Entre todos los fresnos destaca un ejemplar de 23 metros de altura, cuyas hojas siguen alimentando el ganado : La corteza de ésta especie estaba considerada tónica y anti-febril, tanto es así que fue llamado la “quina de Europa”.

Este fresno es conocido en toda la montaña alavesa. Su madera, blanca y rosada, elástica y tenaz, no acabará en mangos de azadas o de herramientas, como ha ocurrido con muchos ejemplares de su especie. Este magnifico ejemplar seguirá protegiendo a la ermita, y a su sombra se seguirán reuniendo los vecinos el Domingo de Pentecostés y el tercer domingo de septiembre.

El fresno de Santa Teodosia seguirá recordando también que allí se encuentra el mojón 1 de la Comunidad de Bitigarra y que allí se reunían, desde tiempo inmemorial, las gentes del valle para discutir sobre pastos, hierbas y arbolado.

“Sirva éste hito como homenaje al buen entendimiento y convivencia entre pueblos” reza una lápida. ¡Que el fresno de Santa Teodosia guarde también éste buen deseo!.


CREENCIAS SOBRE LOS FRESNOS

Ésta frondosa de gran porte, que puede alcanzar hasta 25 metros de altura, cuyo nombre genérico es Fraxinus del griego Phraxis que quiere decir separación, de siempre ha sido muy explotado por su madera y para fabricar carretas y aperos agrícolas como rastrillos, horcas, etc..

Existe la creencia popular de que el fresno repele a las culebras y serpientes y que bajo su sombra jamás se encuentran, por lo que constituye un buen lugar para descansar.


EL ROBLE  (Quercus robur y Quercus Petrae)

Ambas especies son árboles robustos, de porte majestuoso, que pueden superar los 40 metros de altura, con tronco corto y muy grueso en ejemplares aislados. La hoja, simple, grande y lobulada cae en la estación fria.

Su nombre genérico Quercus, deriva del céltico “quercuez”: “árbol bello”, para la mayoría de los pueblos antiguos era considerado cómo árbol sagrado, en especial para los vascos, con el roble de Gernika. Ese aura de mitología ha perdurado hasta nuestros tiempos. Así, bajo su sombra se celebraban reuniones de los concejos de muchos pueblos. Simboliza la unión del cielo y la tierra, imagen que le confiere el valor de eje del mundo. Tiende a atraer al rayo, por lo cual jugaba un importante papel en las ceremonias para conseguir lluvia y fuego en toda Europa.



EL ROBLE DE BEORLAZA EN ZALDUONDO

Partiendo de Zalduondo por una pista de acceso al sendero de Urkilla que se toma por detrás de la iglesia, se sigue hasta encontrarse con una verja para el ganado. Cincuenta metros antes se gira a la izquierda para llegar al caserío Marisoro. Unos metros antes del caserío hay una valla en el camino que se dirige al collado de Askiola, se cruza y se avanza por ésta pista. Dejando una valla a la derecha, se continua por un bosque de “Quercus pyrenaica”. Dejamos otra pista a la derecha continuando ente el bosque. Se pasa por debajo de postes de alta tensión y se continua por una pendiente. Se deja una nueva pista a la izquierda y poco más adelante encontramos el primer ejemplar a la izquierda del camino y 50 metros más adelante el más grande.

Motivo de singularidad: Su tamaño, ya que uno de éstos robles es el de mayor perímetro que se ha medido en toda la Comunidad Autónoma.     


LA LEYENDA DEL ROBLE HERMOSO O AITZEDER

En nuestra zona fue muy famoso el Roble Hermoso ó Aitzeder que servía de mojón entre el Reino de Navarra y Alava, en la Sierra de Entzia, del cual contamos su historia más adelante.

FUENTES – MANANTIAL DE AGUA –ITURRI

Son numerosas en el país las fuentes consideradas como sagradas por razón  de sus virtudes “milagrosas”o por su relación con santos o personajes míticos. Los mismos nombres de algunas de ellas son: Udedeikatua (Ciordia) “agua bendita” – Mariturri “fuente de Mari” en Orenin, Fuente de las Brujas (Narvaja) Debajo de la ermita de San Vítor de Gauna está la fuente del mismo nombre. Cuentan que el agua milagrosa nació donde resbaló el caballo que conducía el santo. Los peregrinos que suben a la ermita recogen un poco de agua de esta fuente en una vasija, y llegados al viejo santuario, la escancian en el cráneo de plata de San Vítor para beberla de él como de una copa. Así esperan que no tendrán dolores de cabeza. Existen otros cráneos-copa como el de San Gregorio en Sorlada o el de San Guillermo en Obanos.Entre Arbulo y Orenin está la fuente de Mariturri, se cree que allí aparecen de noche las brujas y se dice que el viajero que pise la hierba que nace al lado de la fuente, se desorienta perdiendo la memoria.

LOS TEMPLOS Y LAS FUENTES

Algunos templos fueron erigidos en sitios próximos a manantiales, como resultado del culto pagano de que estos eran objeto, y para mas tarde cristianizar ese mismo culto, algunas fuentes y manantiales consideradas como sagradas.

ARAS DEDICADAS A LAS NINFAS (ARAIA)

En la época de influencia cultural romana se dan casos de divinización de las fuentes o cuando menos de culto a los genios de la fuentes. Así en el lugar llamado el “Nacedero” de donde fluye el río Ziraunza, a 120 metros sobre la fábrica de la Metalúrgica de Araya, fue descubierta una árula dedicada a las Ninfas, según se desprende de la inscripción que ostenta en una de sus caras. Del lugar que ocupa, dice D. Federico Baraibar que es “por demás escabroso y esquivo, al pie de una roca que se alza vertical y desnuda sobre la límpida, fresca y copiosa fontana.

ITURRUTXARAN (Nacedero de Araya)


Otras de las creencias son las historias de los pasadizos subterráneos bajo la superficie, fuentes que se comunican con zonas alejadas.

Existe una cueva en Aizkorri, a donde se entra por el túnel de San Adrián, en el fondo de ella nace un manantial que va a llenar una cubeta u oquedad que presenta la roca del suelo. Cuenta la leyenda que una mujer de Cegama fue a lavar allí la ropa, estaba lavando en el pozo de la Cueva. Ésta se cayó y hundió en él, durante algún tiempo no se supo nada de ella. Un brazo suyo apareció más tarde en el manantial de Iturrutxaran de Araya.

En este mismo lugar apareció un ara (altar romano) dedicado a las ninfas (divinidades de las fuentes).

Enciclopedia Estornés:
Leyendas de fuentes de Euskal-herria.



LEYENDAS DE LAGOS Y POZOS


POZO SIN HONDON DE BIKUÑA

Las leyendas de lagos, balsas o pozos sin fondo es creencia popular en muchos pueblos de Euskadi, en Bikuña (Alava) dicen que el pozo tira hacia abajo el agua.

Según la tradición, me contaron en Bikuña que fue en este pozo donde se hundieron un aldeano con sus dos bueyes y el carro, es tanta la profundidad, dicen que no se volvió a saber nunca más de ellos.

Nadie puede atravesar a nado este pozo, porque según dice el agua atrae hacia abajo, “el agua atrae hacia si”.

En su Diccionario de mitología Vasca J. M. Barandiaran comenta, hablando de la palabra osin, pozo o lago, que es creencia popular  que en aquellos pozos en donde el agua tira hacia abajo viven ciertos genios. A algunos de estos pozos se les atribuye un  origen extraordinario como, por ejemplo, en Bikuña de Araba y otros pueblos de la comarca se recuerda que en un lugar del monte Basabea se hundieron dos yuntas de bueyes con sus carros y sus boyeros, apareciendo después un pozo que aún existe.

En el pueblo alavés de Caicedo se cuenta que, en el mismo sitio donde se encuentra el lago, había hace tiempo un rico caserío que se hundió en la tierra porque sus habitantes no quisieron socorrer a una mendiga.

ARRI – PIEDRAS BENDITAS

Ciertas piedras o fósiles son considerados como objetos sagrados en algunos pueblos de la Llanada, en Andoin, decían que eran armas utilizadas por Santiago en la guerra contra los moros; en Garayo se consideraban como piedras que los judíos las lanzaban contra Jesucristo, por eso a los de Heredia, lugar en los que abundan los fósiles, les llaman judíos.

LOS FOSILES, RAYOS Y CENTELLAS


En algunos pueblos de la montaña alavesa a los fósiles les llaman “centellas”. Según la tradición oral, éstos fósiles de erizo, por sus dibujos y por su forma, se creyó antaño que se trataba de las puntas que dejaban los rayos al caer a la tierra.

Leyendas y dichos de la montaña alavesa.

CONTINUIDAD DEL CULTO

Alguna de las iglesias y ermitas actuales reemplazaron a antiguos templos paganos. De ello existen algunos indicios que vamos a mencionar:

Han sido halladas inscripciones romanas de carácter funerario en varias iglesias de la Llanada, en Araia, en la de Ibarguren, en la de San Miguel de Okariz, en la Iglesia de San Román, en la ermita de Andra Mari de Albeniz, en la ermita de Ntra. Sra., de Arzanegui de Ilarduia, incluida la ermita de San Martín de Agurain



En la ermita de Ntr. Sra. de Elizmendi, del pueblo de Contrasta, dice en el Dicc. Geográfico-Histórico de Vicente Garcia de Echavarri, “Está situada en un altito de bellísimas vistas: en tiempo muy antiguo no había mas que un pequeño edificio de piedra labrada, al cual para hacer la ermita añadieron un cuadrilongo, cortando la mitad de aquel en semicírculo para formar el altar de la imagen y enlazarlo con la nueva obra: la antigua parece romana, así por su construcción como por la durísima argamasa y diferentes relieves romanos con las que están adornadas algunas de sus piedras: por lo menos no se puede dudar haberse construido mucha parte de él con materiales de obra romana, pues sus paredes están cuajadas de inscripciones relativas a esta nación con adornos de buen gusto”.


 
Copyright 2015. All rights reserved.
Regreso al contenido | Regreso al menu principal